A las madres de la Parroquia


Queridas madres y abuelas de nuestra parroquia de Santo Domingo de Guzmán, en La Laguna:

En este día 3 de mayo, en el que celebramos la fiesta de la Santa Cruz, coincidiendo con el quinto domingo de Pascua y con el primer domingo de mayo, Día de la Madre, se nos ofrece una hermosa convergencia de sentido y de fe.

La Cruz que hoy veneramos no es signo de derrota, sino de amor entregado; y la Pascua que seguimos celebrando nos anuncia que ese amor es más fuerte que la muerte. En medio de este misterio de amor y de vida, contemplamos a María, la Madre de Jesús, que permaneció fiel al pie de la Cruz y fue testigo esperanzado de la vida nueva que brota de la Resurrección.

Hoy queremos dar gracias por cada una de vosotras: por vuestra entrega generosa, por la fortaleza silenciosa, por el cuidado constante y por el amor que, como la Cruz, muchas veces se ofrece sin medida y, como la Pascua, siempre está llamado a dar vida.

Madres y abuelas sois reflejo de ese amor fiel que sostiene, alienta y hace crecer. Por eso, os invito a vivir este día con una alegría agradecida: alegría que nace del amor compartido y agradecimiento por el don inmenso de vuestra vocación.

Que María, Madre buena, os acompañe siempre, os sostenga en cada momento y os conceda la paz y la esperanza que brotan del corazón de Cristo.

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